domingo, 10 de junio de 2007

Manchas en la piel

La urticaria, dicese de una enfermedad de la piel caracterizada por lesiones cutáneas edematosas, de contornos geográficos y con halo eritematoso, generalmente evanescentes y cambiantes. Las lesiones se denominan habones y son la consecuencia del edema y vasodilatación de la dermis superficial.

Manchas en la piel, enrojecimiento, inflamación ... ¿O simplemente miedo? Puede que no sea más que un signo somático, una muestra extrema del miedo a un nuevo comienzo. Las dudas, las incertidumbres, las desconfianzas se ven ahora agrabadas, tienen una mayor presencia en un nuevo comienzo. La urticaria del abandono, un mal cada vez más común fruto de esta sociedad tan cambiante, azarosa e incluso caprichosa ... Que menudo "sentido del humor" tiene a veces la jodia. Se habla de urticaria aguda si las lesiones tienen una duración menor de 6 semanas y urticaria crónica con lesiones de mayor duración. Llegar a esta urticaria del abandono ya implica de por si la crónica, es tal el dolor interno, el miedo a abrirse al exterior que se exterioriza corpóreamente ya que en lo psicológico han corrido ríos de tinta, lágrimas y bilis, mucha bilis. Es una enfermedad frecuente que puede comprometer cualquiera edad, pero diversos trabajos muestan mayor tendencia en adolescentes y adultos jóvenes. Quizás por que su inexperiencia les ha llevado a darlo todo, echar toda al carne al asador, sin caer en la cuenta que antes tenían que haberse echado un poco de cremita solar. Que los rayos ultravioleta son muy traicioneros, y aunque no se ven a primera vista, después con el tiempo dejan huella y marcan la piel para toda la vida.

Despertarse un día hecho un sapo, producto de la fuerte inflamación por urticaria, tras una larga "noche" con nuestro supuesto/a principe/princesa no debe desalentarnos ... El luto es lógico, tenemos que digerir lo que ha pasado y pensar qué ha fallado y en lo que nos hemos equivocado ... Simplemente sea una simple equivocación de persona, no nos fijamos en la persona adecuada. Aprender, curarnos y levantarnos para seguir camino. Una buena inyección de corticoides y unas pastilllas de antihistamínicos, mano de santo. La inyección para espabilar de una vez, a mal tiempo buena cara, para quitarnos esa aspecto externo de "abandonado" o "desecho humano". Para quitarnos esa urticaria visible que nos marca y nos señala como "persona negativa". Y las pastillas, para obligarnos a salir de nuestra concha y dejar puertas y ventanas abiertas, o ligeramente abiertas, que hay que dejarse ver para ser vistos ... Nadie va a entrar a casa para conocernos si no es invitado primero, o si ni tan siquiera sabe que allí vive alguien. Dejémosnos ilusionar, recuperemos esa inocencia perdida que nos hacía felices ... El saber nos debe hacer más fuertes en nuestro interior, pero no en el exterior haciéndonos inaccesibles. Debe forjarnos como personas, no insensibilizarnos. Aprendamos en quién depositar nuestra confianza, que la felicidad no está en simplemente no confiar en nadie. La filosofía del chicle: "sigue buscando, hay miles de premios", pero para eso hay que seguir mascando.

Precauciones sí, pero nunca miedo ... Toda mala decisión siempre nace fruto del miedo, bien sea por miedo a perder o incluso miedo a ganar. Para ganar la primitiva hay que jugar, aunque en este juego en cuestión es más fácil que te toque el gordo (o eso dicen). Esparanza chavales, esperanza, y una buena sonrisa (que abre muchas puertas). "Semos positivos" que los que son positivos son siempre más felices y les va todo bien.

3 comentarios:

sinfonia mariliendre dijo...

yo uso antihistamínicos pq la alergia me mata algunas primaveras, pero si, todo se cura, todo cicatriza y la inflamación baja antes de lo q pensamos.

besos amor

Paperboat dijo...

Las reacciones en la piel son totalmente lógicas cuando nos vemos expuestos a temperaturas y ambientes no demasiado adecuados para la vulnerabilidad que la impregna. No obstante, aunque usar protección puede evitar que la reacción se manifieste en todo su esplendor no conseguirá que no se produzca reacción alguna (a todos los dioses de la mitología griega gracias, ya que si no se produjera reacción alguna seríamos completamente insensibles o, lo que es lo mismo, estaríamos muertos en vida). El protector conseguirá aminorar los efectos de alguna manera, pero no evitará que la urticaria aparezca.

Me resulta gracioso que hoy en día casi todo el mundo padezca de urticaria y, sin embargo, todo tratemos de ocultarla como un estigma social del que nadie quiere formar parte pero por el que todos pasamos.

Cuando quieras hacemos una cura.

Besazos

Zurab dijo...

...como decía del anuncio de BMW (creo) "si no tienes miedo, no estás vivo"...