viernes, 31 de agosto de 2007

Fumador de corazones

Esta es la vida de un chico, un chico sencillo, un chico normal, un chico fumador en su corazón. Perdió la tranquilidad el día que empezó a fumar, fumaba por tranquilizarse sin saber que ese cigarrillo le rodeaba con un hilillo de humo. Sólo es un hilillo, sí, pero uno más. Uno tras otro esas etéreas hebras se van sumando, y van atrapando a este chico normal como si le rodeara una gruesa soga de amarre portuario.

Esa pretendido placer se tornó escape, el escape en pasatiempo, el pasatiempo en costumbre, la costumbre en vicio, el vicio en necesidad y la necesidad en dependencia … Diréis que sólo es humo lo que le atrapaba, pero ya era tarde ya que es humo lo que se había acostumbrado a respirar, oxígeno para su corazón. Alguna mala calada a un cigarrillo pasado le habían hecho perder el gusto, su sabor ya no era tal, aunque cualquiera que le besara, cualquiera que se acercara lo suficiente notaba el hedor a cenicero … Ya sólo cigarrillos negros podía fumar, del resto no supo nunca más.

Cenizas de un pasado que humean en el presente. Un chico sencillo, un chico normal … Un fumador solitario que busca la paz en la próxima calada sin disfrutar la que aún exhala por sus labios, aún recuerda ese primer cigarro, esa primera invitación, ese "buen amigo" que se lo descubrió.

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